Secuelas del embarazo y del parto

No, no es normal que te pase esto en el postparto.

En consulta, las fisios que trabajamos suelo pélvico estamos acostumbradas a escucharos comentar con naturalidad secuelas que os quedaron tras el nacimiento de vuestro bebé, incluso aunque el parto no hubiera tenido complicaciones.

Es escandalosamente llamativo oír cómo tantas madres habéis normalizado determinados cambios físicos que aparecieron en el embarazo o en el posparto y que no han desaparecido, sin darle demasiada importancia porque, como vosotras mismas decís, “suponemos que es así”.

La mayoría de las veces, este convencimiento viene acentuado por el hecho de que otras mujeres de nuestro entorno, que también sufren estas alteraciones, nos comentan que es normal: es la “tarifa mínima” que hay que pagar por parir y convertirnos en madre.

A veces, incluso, son los propios profesionales sanitarios los que restan importancia a estas secuelas que aparecen durante el embarazo o después del parto y muchas veces no saben ni las causas y tampoco saben darnos pautas o tratamiento para mejorar o derivarnos al profesional adecuado, pudiendo derivar en problemas bastante serios, incluso con alta probabilidad de complicaciones y de terminar convirtiéndose en enfermedades crónicas.

Poco a poco, esto va cambiando, pero aún queda camino por recorrer. Educar a la población para prevenir estos problemas, que parecen tan comunes, y tratarlos si aparecen es tarea de todos los sanitarios que trabajamos en mejorar la salud de la mujer.

Pero también puede ser de gran ayuda que entre nosotras hablemos sin tapujos de cómo nos sentimos, qué cambios hemos experimentado en nuestro cuerpo tras tener a nuestros hijos y qué profesionales nos están ayudando.

En este post, os cuento diferentes síntomas o sensaciones que muchas de nosotras podemos notar tras ser madres y que hemos asumido, con resignación, que tendremos que aguantar el resto de nuestras vidas.

Para vuestra tranquilidad , os diré que la fisioterapia puede ser de gran ayuda para mejorar e incluso solucionar estos problemas que aparecen durante el embarazo y/o el posparto.

Aquí tenéis algunos ejemplos:

1. Incontinencia de Orina, gases o heces.

Sin duda, este es el problema más comentado tras el parto, pero al mismo tiempo el que más hemos normalizado. La mayoría de las veces se debe al mal estado de la musculatura del suelo pélvico y/o la falta de conciencia que tenemos de estos músculos perineales.

Os diré que ya hay gran evidencia del éxito en este campo de la fisioterapia especializada en suelo pélvico. Si os ocurre no recurráis al SalvaSlip, llamarnos.

2. “Tripa de embarazada” meses después de tener a tu bebé.

Muchas mamás me comentáis que seguís notando “barriga de tres meses”, que sentís falta de fuerza en el abdomen, y que por las noches la tripa se os hincha como nunca antes os había pasado.

Esta distensión abdominal que notáis puede ser síntoma de una diástasis de los rectos abdominales.

Seguro que ya habéis leído algo sobre esto, pues se ha convertido en un tema habitual entre nosotras en redes sociales, foros de crianza, medios de comunicación, etc.

La mayor parte de las veces, mejora muchísimo cuando os ponéis en manos de un fisio especializado, con ejercicio y con una dieta adecuada, aunque, en los casos más graves, la mejoría completa se consigue combinando esto con una cirugía.

3. Sensación de peso o bulto en la vagina (incluso tocar o ver una “bolita”).

Esto puede indicar que hay un prolapso, es decir, que alguno de vuestros órganos pélvicos ha descendido. Lo más habitual es que sea la vejiga, pero, a veces, puede ser el útero, el recto o incluso un descenso de todo el fondo vaginal.

Casi siempre, mejora muchísimo con la ayuda de la fisioterapia y una rutina de ejercicio y cambios en tus hábitos de vida… pero si esto no es suficiente, se valora la opción de colocar un pesario en la vagina y, si, aun así, no se logra solucionar, el médico puede valorar la cirugía.

4. Molestias en la cicatriz.

La fisioterapia especializada en suelo pélvico cuenta con numerosas herramientas para mejorar tus cicatrices, ya sea de cesárea, episiotomía o desgarro. Es muy recomendable que os pongáis en nuestras manos para asegurar una correcta cicatrización.

Tened en cuenta que la aparición de adherencias o de una fibrosis por una mala cicatrización puede dejar molestias permanentes.

Así que, en cuanto la matrona o el ginecólogo den el OK en el puerperio para tocar la cicatriz, acudir a nosotras.

5. Dolor en las relaciones sexuales (dispareunia) o falta de placer (anorgasmia).

Este es otro tema que muchas de nosotras asumimos sin más. Desde la fisioterapia especializada en salud de la mujer, podemos ayudaros a volver a conectar con vuestro cuerpo, eliminar el dolor y disfrutar de las relaciones sexuales igual o más que antes de ser mamá.

6. Dolor de coxis (coxigodinia), pubis (pubalgia) o caderas.

Durante el embarazo, o en el parto, podemos empezar a sentir dolor en distintas partes óseas de la pelvis.

Aunque muchas veces esté relacionado con los cambios que se producen en el cuerpo durante el embarazo, estas molestias deberían desaparecer en el posparto.

En este caso, además de la fisioterapia especializada en suelo pélvico, también pueden ayudaros otros colegas que trabajen desde la osteopatía o con otro tipo de técnicas fisioterapéuticas.

* Otras posibles complicaciones.

Si en el puerperio o postparto notáis fuertes dolores de abdomen que no relacionáis con los entuertos, hemorragias importantes, algo que os haga sospechar de una posible infección de orina y otros problemas de salud, acudid al médico.

Tal vez no tenga importancia y haya una tratamiento sencillo pero, tras el parto, conviene controlar este tipo de síntomas en las madres desde la medicina.

En resumen, si os sentís identificadas con alguna de las seis situaciones que hemos mencionado, os recomiendo que contactéis con nosotras. Haremos lo posible por que encontréis una solución.

Tania Martín: fisioterapeuta especializada en suelo pélvico.

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